viernes, 4 de octubre de 2013

Becas comedor: con la comida no se juega y sin ella tampoco.


Video realizado por Educo  organización creada de la unión de Intervida y Educación sin Fronteras.

¿Cómo puede morir alguien con síntomas de desnutrición en este país?¿Cómo se recorta en becas de comedor, cuando hay gente que no puede dar de comer a sus hijos?¿Que Administración lo permite? En la Web de la Comunidad de Madrid se describe el comedor escolar de este modo:

"El comedor escolar es un servicio complementario de carácter educativo que presta la Administración educativa y que contribuye a una mejora de la calidad de la enseñanza. Además de cumplir una función básica de alimentación y nutrición, desempeña una destacada función social y educativa, por ello, los comedores escolares están integrados en la vida y organización de los centros educativos."

Señores, si es educativo y ha de cumplir una función básica de alimentación y nutrición, CUMPLÁNLO que no haya ningún niño que no pueda llevarse una comida completa diaria, al menos, una; y que mejor forma de llevarlo a cabo que dar GRATIS el comedor a los niños de padres sin ingresos, o con estos muy bajos.
La solidaridad está bien, muy bien, nos define como personas, pero en este momento se ha convertido en la única alternativa, y NO está bien que quienes administran nuestros impuestos los derrochen y no sepan establecer PRIORIDADES.
Saludos

jueves, 26 de septiembre de 2013

Campaña por la puntualidad basada en el incentivo

¿Qué es un incentivo? Un medio de exhortar a alguien a hacer más algo bueno, y menos algo malo, y es conocido que los humanos nos movemos por incentivos, premios o penalizaciones, pero su uso no tiene por qué dar el resultado esperado. Nuestro colegio ha decidido implantar un sistema de penalización a los padres que llegan tarde a recoger a sus hijos y que consiste en pasarlos al comedor o a las actividades extraescolares del día en cuestión con el consiguiente cobro del servicio.  Hasta este año, el protocolo a seguir en los retrasos consistía en llamar a los padres, y si estos no eran localizados, se llamaba a la policía municipal para hacerse cargo del niño/a (no sé si se ha llevado a cabo este protocolo en algún momento), ¿por qué este cambio este año? ¿por qué en tiempo de crisis se penaliza económicamente el retraso en la recogida de los niños? ¿este proceder es correcto? 

Quiero compartir con vosotros algo al respecto del uso de los incentivos, su uso no es nuevo y en particular el relativo a esta entrada, aún menos. Leyendo un libro relacionado con Economía "Freakonomics" (Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner, páginas 29-33) encontré como en una serie de guarderías de Haifa (Israel) unos economistas decidieron aplicar el uso de incentivos para evitar que los padres llegaran con retraso a recoger a los niños, ¿qué hicieron? pues penalizar con 3 dólares/niño a quien llegara más de 10 min tarde esperando que ello disuadiera a los padres con esta mala actitud, ¿qué ocurrió? pues algo muy simple, los padres perdieron el sentimiento de culpa que hasta entonces les corroía al llegar tarde, dejaban a los profesores la “carga” de sus hijos, ya que con la penalización de 3 dólares la culpa desaparecía, es decir, la compraban, y lo peor es que el número de padres que se retrasaban aumentó puesto que el pago del servicio les daba la tranquilidad de “no tener a los profes esperando con sus hijos”. Los economistas al ver que no se corregía el mal hábito de los padres, retiraron la multa pero…. oh sorpresa! el número de padres que llegaban tarde no disminuyó, seguían siendo más que al principio del estudio, el sentimiento de culpa había desaparecido,…..el incentivo había fracasado, y además, había tenido un efecto pernicioso en la actitud, laxitud, de los padres.

Por eso me pregunto ¿beneficia implantar este protocolo?¿esta es la única solución a los retrasos?

Cómo podéis percibir no veo la utilidad educativa de este tipo de acciones ya que los niños no sabrán a qué atenerse, y los padres pueden acabar relajando su actitud dando una mala proyección a los hijos y minusvalorando la puntualidad, y por supuesto, puede acabar cuantificándose económicamente los retrasos, tanto tienes tanto te puedes retrasar, algo que últimamente está de moda en los servicios públicos esenciales (Sanidad, Educación, Justicia,…..), en fin, dejo que cada uno saque sus propias conclusiones. Un saludo 

PD: disuasorio es tener a un municipal esperándote con tu hijo, y ayudar a los profes es firmar la hoja de autorizaciones a otras personas para recoger a tus hijos.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El Rinoceronte Naranja

Hoy me hago eco de la entrada publicada por el AMPA El Ancla del CEIP Méndez Núñez de Hortaleza. Si lo leéis con detenimiento creo que no necesito daros las razones por las que lo hago, salta a la vista que TODOS, unos más que otros, descargamos sobre nuestros hijos sin darnos cuenta sentimientos, emociones, estres,..... espero que esta entrada nos ayude en algo, desde luego, me apunto al reto. Saludos


El Rinoceronte Naranja: Conoce las claves para dejar de gritarles a tus hijos


Una madre de cuatro niños se propuso el desafío de no levantar la voz durante 365 días. En su blog "The Orange Rhino challenge" cuenta cómo lo logró.


Culpa, ira, decepción, tristeza, desesperanza. Eso son sólo algunos de los sentimientos que experimentan los padres y las madres cuando les gritan a sus hijos y que, por cierto, no son nada agradables. A pesar de esto, son pocos los que deciden cambiar, quizás porque no saben exactamente qué hacer y cómo hacerlo para tener éxito.

En enero de 2012, una madre de cuatro niños menores de seis años se aburrió de esa realidad y quiso tomar cartas en el asunto, proponiéndose un desafío y plasmando todos los detalles de éste en el blog "The Orange Rhino challenge". Allí cuenta que cuando una persona que trabajaba en su casa la halló gritándoles totalmente fuera de sí a sus hijos, se sintió mortificada, por lo que les prometió que pasaría 365 días sin levantar la voz.

"Para comenzar, decidí mantener un blog público que me ayudara a mantenerme en la tarea", relata, y explica que eligió el nombre de "Orange Rhino", porque los rinocerontes son animales tranquilos, pero que reaccionan cuando los provocan, y porque el naranjo es un color cálido.

Posteriormente, la mujer identificó las reglas de su desafío:

1.- Su voz debía mantenerse entre los niveles 0-4, considerados amigables (0 correspondía a su nivel de voz habitual, y 4 a uno al borde del grito, suficiente como para que los niños dejaran lo que estaban haciendo).

2.- Si llegaba a gritar, debía regresar al día 0.

3.- En caso de emergencia o que los niños estuvieran en peligro, podía alzar la voz hasta un nivel 6 para captar su atención. Este tono equivale a un grito propiamente tal y algunos signos de haberlo usado son lágrimas en los ojos de los niños o portazos.

4.- Si alguna vez utilizaba un nivel 7 -el que describe como totalmente intencional, y lleno de maldad, nocividad e histeria-  debía volver al día -2.

La madre también se impuso una regla general: si ponía en duda el tono utilizado, quería decir que no fue un buen tono y que, por lo tanto, era inaceptable.


Una vez claras las normas de su desafío, "Orange Rhino" -ella en ningún momento da a conocer su verdadero nombre- comenzó con su desafío, cuyo día de término era el 6 de febrero pasado. Y lo cumplió. De hecho, en grandes letras de color naranjo avisa en su blog que ya lleva más de 400 días sin levantarles la voz a sus hijos. ¿Quieres saber cómo lo logró? A continuación el camino que "Orange Rhino" recorrió para dejar de gritarles a sus niños:

Paso 1 Reconoce que necesitas cambiar; decídete y comprométete totalmente a hacerlo: la madre reconoce que modificar un mal hábito es en realidad un gran trabajo, que requiere muchísima energía y concentración. Por esto, ella decidió tomárselo en serio y hacerlo su prioridad. "Creí en él (el desafío) y en mí misma, y me prometí que haría lo fuera para tener éxito", comenta en su blog. 

Paso 2 Establece un objetivo: la mujer aconseja que éste no sea demasiado vago ni tampoco abrumador, pero sí motivacional y medible. "Escoge una meta que te ayude a gritar menos y fomentar la confianza", alienta, y propone algunas alternativas a los 365 días: pueden ser 30 días sin gritar, 30 horas de acostarse sin levantar la voz, una semana, etc.

Paso 3 Comparte tu objetivo, para poder rendir cuentas: "Orange Rhino" aconseja contarles a familiares y amigos sobre la propuesta, para que ésta sea "real" y no sólo una idea. "Sí, fue difícil admitir que gritaba demasiado, pero sabía que era importante tener un grupo de personas a quienes rendir cuentas y compartir mis progresos", señala.

Paso 4 Crea una red de apoyo: elige a quienes te darán su respaldo para que puedas sobrevivir al desafío. Según la madre, deben ser cuatro tipos de personas:

1.- Aquellas a quienes puedes llamar cuando tengas ganas de renunciar y que siempre te dirán que no lo hagas, que puedes seguir adelante y que lo estás haciendo de maravilla.

2.- Aquellas a quienes puedes escribir cuando sientes que necesitas gritar y que sabes que te contestarán rápido con un "no lo hagas".

3.- Tus propios hijos, quienes cuando se den cuenta de que estás a punto de gritar, te lo harán notar enseguida.

4.- Una comunidad de Facebook, donde puedas encontrar consejos, estímulo en los días malos y refuerzo en los días buenos.

Paso 5 Identifica qué cosas, actitudes, etc. gatillan tus gritos: la mujer sostiene que esto ayuda para que elabores un sistema de alarma mental, identifiques los problemas pequeños, adquieras conciencia de ti misma y crees un plan de medidas preventivas.

Paso 6 Comienza lentamente a practicar: como es difícil dejar de gritar de un día para otro, "Orange Rhino" recomienda seguir haciéndolo pero lejos de los niños (en el baño, en el dormitorio con la puerta cerrada, etc.). Luego señala que es posible reemplazar los gritos por sonidos, silbidos o cualquier cosa que venga a tu voz. "La clave aquí es repetir y aceptar que 'no siempre puedo controlar las acciones de mis hijos, pero SIEMPRE puedo controlar mi reacción'".

Paso 7 Continúa practicando: luego de sobrevivir a la primera etapa de no gritar frente a tus hijos o reemplazar los gritos por otros sonidos, podrás darte cuenta de que tienes el control sobre ti misma para no levantar la voz. Así que, debes seguir trabajando hasta encontrar tu ritmo.

Paso 8 Mantén tu meta siempre presente: haz lo que sea necesario para recordar la promesa que hiciste. En su blog, "Orange Rhino" cuenta que para lograrlo llenó su casa de adornos de color naranjo, vestía ropa del mismo tono, ponía mensajes, etc.

Paso 9 Si gritas, persevera en tu desafío: la madre reconoce que debió recomenzar su reto en varias ocasiones, lo que la hizo sentirse desalentada. Sin embargo, comenzó a recordarse a sí misma que todo era un proceso y que tomaría tiempo. "Dejé de ser tan dura conmigo misma y cuando gritaba, me perdonaba, le ofrecía disculpas a mis hijos y prometía seguir intentándolo", relata.

Paso 10 Celebra cuando tengas éxito: la idea es que seas creativa y que cada vez que no grites, hagas algo para celebrar: levantar los puños en señal de triunfo, publicarlo en Facebook, llevar un calendario e ir tachando los días en que no has gritado, etc.

Paso 11 Deja de gritar, comienza a pensar y continúa en calma: el consejo de "Orange Rhino" es que cuando sientas que quieres gritar, cierres tu boca, aprietes tus manos y cuentes hasta 10. También que analices qué te hizo querer levantar la voz, qué puede calmarte y cómo puedes proceder. Luego, continúa en calma.

Paso 12 Recuerda que no estás sola: "Muchos creen en ti y están allí para ayudarte", asegura la bloguera.

En el Blog De Mamas y de Papas, han llevado a cabo su propio reto "El Rinoceronte Naranja", podeis leer el comienzo y primer balance de su reto en los siguientes enlaces:

jueves, 19 de septiembre de 2013

¡No le pueden ni Wert!

El señor ministro se está ganando a pulso el record guiness de desaires recibidos.



Si en la clausura del año anterior se llevó los desaires de los mejores universitarios, el arranque del nuevo curso comienza con la suspensión del acto de apertura del curso universitario en Zaragoza, al que iba junto con el borbón pequeño: Noticia del Heraldo

Y dicen los políticos de la región aragonesa que la suspensión es por la certidumbre de altercados; vamos señores, que todo el mundo sabe que es para ahorrarles el mal trago. No lamenten nada señores políticos y haber dejado a las fuerzas de seguridad que hagan su trabajo que están muy entrenados, como se expresaría la alcaldesa no elecat, que llevan unos años de "training the porra and throwing rubber balls in the Castellana  and Neptuno Square". Si les han querido ahorrar el bochorno, es su problema, y cómo dicen en el pueblo "hay más días que longanizas".

¡Lo qué hay que wert!